Fluctuaciones de poblaciones

A veces tenemos una extraña sensación de que las cosas son siempre así, que siempre lo han sido y que siempre lo serán. Sin embargo, en la naturaleza, las cosas suelen tener un ritmo, una cadencia, unas fluctuaciones. A veces son acontecimientos catastróficos, otras son procesos más lentos y graduales.
Podríamos poner algún ejemplo quizás, no, seguramente son meras especulaciones sin sentido.
A principios de los 90 me toco bastante ir de Iruña a Gazteiz por la Sakana, incluso antes de que hubiera autovía. Me llamaba mucho la atención que en las tierras alavesas los entonces llamados “ratoneros”, hoy busardos ratonero, (y siempre Buteo buteo) eran frecuentes, incluso muy abundantes alrededor de la carretera. Sin embargo en las tierras navarras, eran los milanos negros (Milvus migrans) eran los que la ocupaban. Una extraña frontera los delimitaba. Sin embargo, a medida que iban pasando los 90, los busardos desaparecieron. Si tal cual, dejaron de ser muy abundantes a ser anécdoticos. Mientras los milanos negros llegaron a ser cansinamente omnipresentes. Cuando íbamos a perder todas las esperanzas, al comienzo de este siglo, empezaron a ser conspicuos los milanos reales (Milvus milvus) no sólo en sus migraciones.
De cinco años a esta parte, los busardos comienzan a aparecer de nuevo, los milanos reales son las estrellas y los negros, sin llegar a ser raros, no son tan frecuentes, y cada vez más escasos.

Otra cosa parecida les ha ocurrido este año a los verdecillos. De ser parte del “repoker” de aves urbanas: gorrión, urraca, paloma, mirlo y verdecillo, esta temporada los estorninos negros, las lavanderas blancas, los jilgueros y los pardillos les han relegado de su posición.
¿Qué le habrá ocurrido? No lo sé. Quizás todo sea una impresión sin ningún tipo de base real, ya veremos los que acontece en las próximas temporadas; pero aún así podemos sacar una conclusión. Es posible que los seres vivos tengan óptimos y subóptimos poblacionales que dependen mucho del ambiente, pero dentro de ese mismo ambiente, para complicar más aún las cosas, existen otras interacciones con los óptimos y subóptmos de las especies que las acompañan.


Nuestro pequeño protagonsta

Nuestro pequeño protagonista en acción



Cualquier lugar urbano, con un poco de asfalo de menos, es el lugar ideal para sorprendernos con estos pajaritos

Las fotos fueron obtenidas en el Barrio de Ezkaba el 2011/07/24 a las 13:40 hora local

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Acerca de ornitologia desde la ventana

Sólo soy una persona más de esas que ves por la calle. No deberías darte cuenta que estoy a tu lado, puesto que mi mediocridad es mi bandera identificativa. Si aún así quieres ponerte en contacto conmigo puedes hacerlo en ornitologiadesdelaventana@gmail.com
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