Donde se resguardan las damas

Estaba claro que después de mi encuentro con las Epipactis de Ezkaba la cosa iba a tener dos matices, el primero era poder encontrar flores en Ezkidi, y el segundo hacer un seguimiento de las plantas que encontramos en Ezkaba por si florecían más tarde.

Durante la primavera, la ladera sur de Ezkaba es más tempranera que las laderas de Ezkidi. Por eso el ver las Epipactis sin florecer me dio esperanzas para encontrarlas con la estación más avanzada.

El 2013-08-07 volví a Ezkaba y pude encontrar de nuevo las plantas que fotografié el 2013-07-18. Sin embargo la decepción fue mayúscula. Las plantas que en la visita del día 18 estaban floridas ya estaban fructificando, pero las que no, no parecía que hubiesen crecido, ni tenían pinta de que fueran a florecer.

Epipactis helleborine fructificando. Ezkaba 2013-08-07

Epipactis helleborine fructificando.
Ezkaba 2013-08-07

Para alzar la moral me fui a visitar la evolución de algunas Cephanthera damasonium que se encontraban por allí cerca. Afortunadamente para ellas, continuaban con su fructificación en la mayoría de sus flores. La nota curiosa la presentaba un orificio circular que presentaba uno de sus frutos.

Cephalantera damasonium fructificando. Uno de sus frutos ha sido atacado. Ezkaba 2013-08-07

Cephalantera damasonium fructificando.
Uno de sus frutos ha sido atacado.
Ezkaba 2013-08-07

No podría determinar si fue un acto trófico o de generación de abrigo, al azar o debido a un patrón determinado, pero considerando la aparente riqueza relativa de la especie en nuestro entorno me dejó al menos perplejo, ya que inspeccionando frutos de varias especies de orquídeas de nuestra zona no había encontrado un ataque semejante.

El resultado fue un tanto agridulce tras comprobar, que al menos este año, hay una parte significativa de la población de “damas” que no llega a florecer.

Como este grupito se encuentra en la plantación de pino negro de la ladera sur, la búsqueda sería más sistemática en la laderas norte de Ezkaba por un lado, y por otro en la otrora denostada plantación de pinos de Ezkidi.

Con tal propósito pude salir el 2013-08-18 a dar una vuelta por Ezkaba. Durante el recorrido de alcanzar la divisoria de aguas, crucé la plantación del sur. En este monte se han efectuado en los últimos 2-3 años labores de limpieza y entresacado, creándose varias pistas para este fin. De improviso me di cuenta que en este ambiente el comportamiento de Epipactis helleborine es de tipo ruderal. Esta temporada ha habido un gran número de ejemplares florecidos y fructificando frente a los “estériles”. Sin embargo, la mayor parte de ellos se encuentran al borde, cuando no dentro, de las propias pistas. En este ambiente, pies dispersos se encontraban aquí y allá con cierta regularidad y abundancia.

Epipactis helleborine. En el bojarral era la única que pareció que había florecido, pero no llegó a fructificar. Ezkaba 2013-08-18

Epipactis helleborine.
En el bojarral era la única que pareció que había florecido, pero no llegó a fructificar.
Ezkaba 2013-08-18

Naturalmente se puede objetar que el muestreo no fue homogéneo ya que tendemos a marchar por caminos y la vegetación que crece al borde de ellos es más fácilmente localizable.

Al llegar a la otra vertiente me encontré con dos paisajes distintos, por una parte, otra plantación de pino negro, y por otra un quejigal con boj más o menos frondoso. La plantación del norte alberga algunos pies, en el recorrido las justitas para su presencia, o sea 3, de las cuales sólo una había fructificado. Sin embargo la sorpresa apareció en el quejigal, pero más propiamente dicho en el bojarral. Dónde los quejigos eran densos, la presencia era “testimonial”, pero donde los bojes ganaban el terreno nos encontrábamos con un suelo desprovisto de sustrato herbáceo, en el cual la especie dominante, casi monoespecífica, era Epipactis. Prácticamente todas las plantas que se veían eran Buxus o Epipactis. La densidad era abrumadora, calculo que podría llegar a ser de miles de ejemplares por Ha. No sé que tamaño tiene ese bojarral, pero podríamos hacernos una idea de la población que sustenta.

Sin embargo, sólo un pie había florecido. Curiosamente crecía bajo un boj al borde del camino. Por eso la identificación como especie no me es posible, ya que las plantas tienen “aspecto de” pero no llegaron a desarrollar sus características en el tallo y además, necesitaría de la flores para identificarlas en campo.

Epipactis ¿helleborine? En este caso las hojas no abrazan el tallo, sino que son pecioladas. Ezkaba 2013-08-18

Epipactis ¿helleborine?
En este caso las hojas no abrazan el tallo, sino que son pecioladas.
Ezkaba 2013-08-18

La verdad es que ante los resultados se plantean como siempre muchas más preguntas que respuestas. La principal es la biología de Epipactis. Por simplificar suponemos que todas son E. helleborine. ¿Cuál es su ciclo vital? Por una parte su presencia en los caminos forestales de nueva formación induce a pensar que el crecimiento a partir de las semillas puede ser muy rápido, sin embargo la súper abundancia en el bojarral me inclina a pensar lo contrario. Los arbustos que conforman el bojarral no tienen gran porte, pero su estado parece indicar que es una formación “madura”. Caminar por su interior es sencillo y agradable, pero aún así no hay vegetación que cubra el suelo.

Con la idea de encontrarlas en Ezkidi, pude pasearme por la zona el 2013-08-23. Después de varios intentos frustrados de encontrarlas en el quejigal del SW, decidí ir a buscarlas al pinar y a los prados del NE. La idea de ir a buscarlas a los prados surgió por que en la literatura se comenta que es una especie de bosque y de “orla”. Los prados del NE tienen mucho de orla, pero enseguida recordé que no las había visto en toda la primavera, al menos como planta que quiere fructificar. Por eso, tras una breve e infructuosa búsqueda, volví mis pasos al pinar. El pinar es una plantación de pino negro con algunos rodales de pino silvestre. ¿Se producirá la tendencia ruderal de Ezkaba? Desde luego a la orilla de la Cañada Real no había ninguna. Al meterme el el interior comencé por una zona cubierta de gramíneas parecida a las de Ezkaba. En ese sitio no encontré ninguna. Pero cuando se pierde el pastizal el paisaje del suelo cambia radicalmente. Las plantas dominantes son enredaderas: Rubus, Clematide, Hedera, Lonicera, Tamus,… (o sea zarzas, clemátides, hiedra, madreselvas, nueza negra,…) cubrían el suelo por grandes superficies allí donde tendría que haber claros. Se enganchaban y trepaban por los troncos de árboles y arbustos que vivían en sus márgenes, pero lo más notorio era la intrincada red de caminos de mediano tamaño trazados que se entrelazaban y teselaban la plantación.

Túnel bajo los Tamus y Rubus. Por ahí pasa mi perro estupendamente, pero yo no tenía muchas ganas de arrastrame... Plantacion de pino negro, Ezkidi 2013-08-23

Túnel bajo los Tamus y Rubus. Por ahí pasa mi perro estupendamente, pero yo no tenía muchas ganas de arrastrame…
Plantación de pino negro, Ezkidi 2013-08-23

Para hacerse una idea, esa zona del monte ha sido residencia invernal y primaveral de equinos, pero los caminos y los túneles de la vegetación no eran de equinos, salvo que fueran de Eohippus, claro. Cuadraban más con corzos, liebres, zorros, jabalíes, tejones, gatos, garduñas, ciervos y otros miembros de la fauna local que ya conocíamos con anterioridad.

Una madriguera, que no parece haber sido usada recientemente, al borde de los caminos. Mi bota es un 45.

Una madriguera, que no parece haber sido usada recientemente, al borde de los caminos. Mi bota es un 45.

Naturalmente, enseguida encontré otros pies de Epipactis, dos sin florecer y otro que no llegó a fructificar, pero claro, en una zona llena de senderos, si te los encuentras al borde es por que son ¿ruderales?

Después de esta salida, creo que se puede dar por concluida la temporada de Epipactis en esta zona. Las “damas” han sido mucho más interesantes de lo que inicialmente había pensado. Por cierto, ¿Os habéis fijado en la morfología tan parecida entre Epipactis helleborine y Cephalanthera damasonium? La inflorescencia es muy distinta, pero fuera de eso, unas hojas más brillantes y una nerviación menos acusada son las notas de Cephalantera, ante una planta muy variable según su ubicación.

Amanita phalloides en el bojarral. Como decía Pierre Deom en "El Cárabo", versión castellana de "La Hulotte" "Si sólo podeis identificar una seta, que sea esta". Ezkaba 2013-08-18

Amanita phalloides en el bojarral.
Como decía Pierre Deom en “El Cárabo”, versión castellana de “La Hulotte”: “Si sólo podeis identificar una seta, que sea esta”.
Ezkaba 2013-08-18

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