Elke mendia

Comenzamos de nuevo la temporada de excursiones montañeras. La verdad es que no me he prodigado demasiado en plasmarlas aquí, pero intentaré ser más cuidadoso en adelante. El plan inicial del día era ir a Orreaga y después un paseo por las cotas de la muga, pero al legar a Burguete, la lluvia nos propuso cambiar de escenario e ir al Elke.

Elke: lapiaz de la cima. Al fondo el Larrogain. 2014-10-5

Elke: lapiaz de la cima. Al fondo el Larrogain.
2014-10-5

 

Elke mendia, o Elke (1.294 m.)es una montaña de modesta altura ubicada en Artzibar, también conocido como Valle de Arce. Artzibar es un valle pre pirenaico, con un montón de focos de interés paisajístico y naturalístico, pero un tanto desconocido. Se encuentra a media distancia de Iruña-Pamplona de tal forma que los montañeros poco audaces prefieren quedarse más cerca de la ciudad, y los más fornidos, por un poco más de tiempo en carretera acuden al Pirineo.

Al comienzo del periplo el Etxalesun nos saluda con su vegetación diversa y salpicada.  2014-10-05

Al comienzo del periplo el Etxalesun (1.163 m) nos saluda con su vegetación diversa y salpicada.
2014-10-05

 

Aún así, os propongo que lo incorporéis a vuestras agendas.

Iniciamos nuestro periplo en Uriz, donde dejamos el coche y continuamos carretera al norte durante cerca de kilómetro y medio. Al llegar al puente sobre el río tomamos el primer camino a la derecha. Yo aún no lo sabía pero el Elke ya nos estaba aguardando.

 

El paisaje teselado es una de las grandes bazas de este entorno. 2014-10-05

El paisaje teselado es una de las grandes bazas de este entorno.
2014-10-05

Es sorprendente la riqueza y diversidad del paisaje vegetal de este monte. Por nuestro comienzo, nos acompaña la vegetación de ribera: Salix, Populus, Alnus y otros arbustos acompañan al Urrobi en su camino hacía el embalse de Itoiz. Mis compañeros me recuerdan que ese era el río truchero favorito de Hemingway durante sus estancias en Nafarroa, y que quizás debido a ello la carga de truchas en él ya no es lo que era. Un par de garzas reales, un pequeño grupo de lavanderas cascadeñas y lo que me ha parecido fugazmente un andarríos chico nos observan desde el cauce.

 

Una parte importante de la superfice de los alrededores esta cubierta por matorral de dagradación del bosque original en distintos estadios. Un Pinus sylvestris "preside" el lugar. 2014-10-05

Una parte importante de la superficie de los alrededores esta cubierta por matorral de degradación del bosque original en distintos estadios. Un Pinus sylvestris “preside” el lugar dominado por los bojes Buxus sempervirens y otras especies de vegetación oromediterránea.
2014-10-05

A medida que nos alejamos del mismo la vegetación va cambiando. Pastos de siega y algunos cultivos, donde un grupito de vacas pacen, ocupan el bosque recortado. Entre ellos como haciendo amalgama con las zonas arboladas, hay áreas de matorral claro, en el que el boj y la aulaga forman las plantas más relevantes. Sin embargo en esta zona el arbolado es muy triste. Pinos silvestres y alguno negro conforman la plantación. Ambas especies son autóctonas de la zona, pero la profusión de su crecimiento y las “limpias” que hay bajo ellas sugieren demasiado que se trata de un “aprovechamiento” del bosque, mejor que un bosque en sí mismo: apenas si hay sotobosque y algunos troncos muertos con señales de pájaros carpinteros han sido derribados. Al llegar a este punto siempre recuerdo lo que me comentaron una vez sobre el buen estado forestal que suele encontrarse en Araba, en gran parte debido a que el responsable de montes alavés era, según la opinión de sus colegas, una persona “vaga y dejada”, que en vez de plantar los pinos, que estaban de moda durante el franquismo, dejaba al monte a su libre albedrío… hoy es el día que los montes le dan la razón.

 

Llegar al pinar es dejar atrás a los fringílidos, las urracas, los mirlos, … que nos acompañaban en el espacio abierto. Ahora son los páridos los que nos saludan: carboneros comunes, herrerillo común, herrerillo capuchino, se dejan ver muy de vez en cuando, mientras los arrendajos invitan a los habitantes del arbolado a esconderse de nuestro paso. Sin embargo no todo es desdicha: Una relativa abundancia de hongos nos salen al paso: Rusula, Lactarius, Boletus, Coprinus,… se abren paso a través de la maleza y las pinochas para esparcir al mundo sus esporas. Como es habitual, alguien ya ha pensado en mi seguridad culinaria y ha roto o arrancado algún ejemplar que no sé identificar, por si son venenosos…

A lo largo de trayecto aparecerán algunos más:

 

Phellodon niger. Unas amigas que crecían bajo la protección del pimar. ee 2014-10-05

Phellodon niger. Unas amigas que crecían bajo la protección del pinar.
Etxalesun 2014-10-05

 

Suillus granulatus. Otra de las especies que nos encontramos en el abrigo de los pinos. Etxalesun 2014-10-05

Suillus granulatus. Otra de las especies que nos encontramos en el abrigo de los pinos.
Etxalesun 2014-10-05

 

Tricholoma. También se encontró en la plantación, pero eligió un claro para desarrollarse. Etxalesun 2014-10-05

Tricholoma. También se encontró en la plantación, pero eligió un claro para desarrollarse.
Etxalesun 2014-10-05

 

Geastrum vulgatum. Bajo un rosal en una zona abierta. Elke 2014-10-05

Geastrum vulgatum. Bajo un rosal en una zona abierta.
Elke 2014-10-05

 

 Lycoperdon sp. Creciendo en la pista del hayedo. Elke 2014-10-05

Lycoperdon sp. Creciendo en la pista del hayedo.
Elke 2014-10-05

 

Oudemansiella. Hongo xilófago sobre el tronco de un haya muy deteriorada. Elke 2014-10-05

Oudemansiella. Hongo xilófago sobre el tronco de un haya muy deteriorada.
Elke 2014-10-05

 

Phalus impudicus. Creciendo bajo un arbusto en el hayedo. Elke 2014-10-05

Phalus impudicus. Creciendo bajo un arbusto en el hayedo.
Elke 2014-10-05

 

 

Pholiota. Creciendo al amparo de la hayas. Elke 2014-10-05

Pholiota. Creciendo al amparo de la hayas.
Elke 2014-10-05

 

 

En el pinar comienzan algunas rampas a ser acusadas, mientras el camino serpentea por la hondonada.

 

El pantano de Itoiz está presente. Se ve clara la "ceja" pues su nivel de aguas no es el máximo. En la oninión de algunos habitantes de la zona la caída del nivel de las aguas no se debe a los usos agrícolas, sino al mantenimiento del caudal ecológico del Ebro. 2014-10-05

El pantano de Itoiz está presente. Se ve clara la “ceja” pues su nivel de aguas no es el máximo. En la opinión de algunos habitantes de la zona la caída del nivel de las aguas no se debe a los usos agrícolas, sino al mantenimiento del caudal ecológico del Ebro.
2014-10-05

Al llegar a un collado salimos del pinar. La vegetación se abre. Ante nosotros brillan las aguas del pantano de Itoiz con su sinuoso trazado: aparece y desaparece entre pequeñas colinas. Si no conociéramos su forma, diríamos que se componen de pequeñas porciones aisladas. Es una laderita que se abre al sur. Hay una vaguada y en ella una pequeña población de sauces que se deslizan me hace sorprenderme: en el pinar se oían los cantos de algunas aves de vez en cuando, pero aquí la aves forman un gran bando, y no necesariamente de ir juntas: jilgueros, pardillos comunes, pinzones comunes, currucas capirotadas, currucas cabecinegras, mirlos comunes, zorzales comunes,… todos ellos en un pequeño oasis de vegetación espontánea que rompe la plantación. Al entrar en otra lengua de pinar desaparecen de nuevo las aves. Al abrirse de nuevo, surge de nuevo la luz, y nos encontramos con un nuevo paisaje compuesto de sobre todo pastizales y los arbustos se componen de la orla del bosque. Lo que más me llama la atención son los espinos y los andrinos. Un poco más allá, un lapiaz atesora entre sus grietas un pequeño encinar. Nos detenemos un poco a contemplarlo mientras una lengua de niebla se aproxima hacia nosotros a una considerable velocidad ladera abajo. Sin embargo no llegará a envolvernos.

Las encinas y otros arbustos del bosque xerófito se acondicionan en las partes mas secas y pobres del lapiaz. 2014-10-05

Las encinas y otros arbustos del bosque xerófito se acondicionan en las partes mas secas y pobres del lapiaz.
2014-10-05

 

La zona de pastos está fuertemente compartimentalizada: hay alambradas y muros de piedra por doquier, aunque en esta zona no hay ganado. Nuestro guía nos indica que hay que cruzarla. Esparcida por el suelo nos encontramos las quitameriendas y de improviso aparece un ejemplar de Spiranthes spiralis. Mis compañeros no conocen a esta planta, ni saben que es una orquídea. Al presentársela admiran su belleza, pero como nunca habían visto una silvestre, se sienten un poco decepcionados por su minúsculo tamaño. Supongo que, como casi todos, iban buscando Cymbidium…

 

Spirantes spiralis, nuestra orquídea más "tardía". Plenamente otoñal estaba en su apogeo. 2014-10-05

Spiranthes spiralis, nuestra orquídea más “tardía”. Plenamente otoñal estaba en su apogeo.
2014-10-05

 

Debido al otoño tan anormalmente cálido que estamos teniendo, encontramos diversidad en las floración de las plantas, algunas florecen por ser su época, otras están prolongando su temporada estival, e incluso las hay que están explotando una “segunda primavera” este año.

Merendera montana. Quitameriendas. Se dice que tiene este nombre por que cuando sale termina la temporada de "meriendas campestres". Es una planta de floración típica otoñal. Elke 2014-10-05

Merendera montana. Quitameriendas. Se dice que tiene este nombre por que cuando sale termina la temporada de “meriendas campestres”. Es una planta de floración típica otoñal.
Elke 2014-10-05

Gentiana pneumonanthe. Es una genciana típica del otoño. Aunque habita en zonas encharcadas y húmedas, esta vez la encontramos en el borde del camino en el hayedo. Elke 2014-10-05

Gentiana pneumonanthe.
Es una genciana típica del otoño. Aunque habita en zonas encharcadas y húmedas, esta vez la encontramos en el borde del camino en el hayedo.
Elke 2014-10-05

Erica vagans, el brezo más abundante en nuestro territorio por vivir en terrenos calizos. También tiene una floración otoñal. Elke 2014-10-05

Erica vagans, el brezo más abundante en nuestro territorio por vivir en terrenos calizos. También tiene una floración otoñal.
Elke 2014-10-05

Linaria supina sp alpina. Habitante del lapiaz de floracion de finales de verano-otoño. Elke 2014-10-05

Linaria supina sp alpina. Habitante del lapiaz de floración de finales de verano-otoño.
Elke 2014-10-05

Scabiosa sp. Una planta de floarción veraniega. Elke 2014-10-05

Scabiosa sp. Una planta de floración veraniega.
Elke 2014-10-05

Prunella grandiflora. Es otro ejemplo de floración estival prolongada. Elke 2014-10-05

Prunella grandiflora. Es otro ejemplo de floración estival prolongada.
Elke 2014-10-05

 

Ononis minutissima. Una habitante de los terrenos abiertos, que florece en verano disfrutando de esta prolongación. Elke 2014-10-05

Ononis minutissima. Una habitante de los terrenos abiertos, que florece en verano disfrutando de esta prolongación.
Elke 2014-10-05

Carduncellus mitissimus. Esta planta, que florece a finales de la primavera y comienzos del verano. Elke 2014-10-05

Carduncellus mitissimus. Esta planta habitante de los espacios abiertos y que florece a finales de la primavera y comienzos del verano.
Elke 2014-10-05

Campanula sp. habitante de lugares semisombrios con florcion de finales de primavera. Elke 2014-10-05

Campanula sp. habitante de lugares semisombríos con floración de finales de primavera.
Elke 2014-10-05

Helianthemun apenninum. Crece en los marorrales bajos y espacios abiertos. Floracion primaveral. Elke 2014-10-05

Helianthemun apenninum. Crece en los matorrales bajos y espacios abiertos. Floración primaveral.
Elke 2014-10-05

Viscum album. Muérdago, este va acompasado a su tiempo y va generando sus bayas. El muérdago es una planta semiparásita que crece sobre las ramas de distintos árboles y arbustos (espino Crataegus sp. en este caso), pero es capaz con su clorofila de sintetizar sus azúcares. Elke 2014-10-05

Viscum album. Muérdago, este va acompasado a su tiempo y va generando sus bayas. El muérdago es una planta semiparásita que crece sobre las ramas de distintos árboles y arbustos (espino Crataegus sp. en este caso), pero es capaz con su clorofila de sintetizar sus azúcares.
Elke 2014-10-05

Por el camino nos habíamos encontrado varias pilas de tejas alineadas. En el prado aparece lo que se diría que es una serrería portátil, básicamente por los recortes de los troncos. Un poco más allá surge de entre los arbustos de los lindes un tipi. Según comenta uno de mis compañeros, en este valle ha habido varios proyectos de recuperación de pueblos abandonados por parte de “jipis“. A estos les llaman los “indios” por que según se dice, “viven en las tiendas en vez de vivir en las casas”. No estoy seguro, por los comentarios, de que a los otros habitantes de los otros pueblos les gusten sus “nuevos” vecinos. Siempre he pensado que a la gente rural no suelen gustarles los cambios, aunque si se considera que las nuevas personas son hacendosas son subidas de escala de apreciación.

Cuando el lapiaz se encuentra en un lugar más sombrío, cambia radicalmente su aspecto. Los arbustos dominantes son en este caso los bojes (Buxus sempervirens) 2014-10-05

Cuando el lapiaz se encuentra en un lugar más sombrío, cambia radicalmente su aspecto. Los arbustos dominantes son en este caso los bojes (Buxus sempervirens)
2014-10-05

 

Cruzamos el mosaico de herbazales y nos metemos en una especie de bosquecillo de bojes, acompañados de espinos y algunos árboles. El plan era cruzarlo, pero hay una maraña de caminos de ganado que tienden a bajar en vez de continuar en cota. Mis amigos comienzan a desesperarse, yo como sólo soy un comparsa, les sigo sin demasiada preocupación: el lugar es precioso y digno de perderse en él. De improviso, entre las raquíticas encinas surge un roble majestuoso. Sus hojas al principio no me son reconocibles, y cuando me planteo que merece la pena pararse para identificarlo una voz nos avisa que se ha encontrado el paso de la alambrada que estamos buscando. Me quedé con las ganas. Tras retomar el camino parece una tontería haber perdido la senda, por que aquí y allá hay montoncitos de piedras que la indican.

En esta zona la ganadería y su gestión han sido de mucha importancia. Testigos de ello son estos muros de piedra que se encuentran por doquier. Hoy permanecen "olvidados" pero no por ello dejan de estar integrados en el paisaje, siendo además, un importante refugio de muchas especies de invertebrados, pequeños vertebrados y plantas de rocalia, como los helechos. Elke 2014-0-05

En esta zona la ganadería y su gestión han sido de mucha importancia. Testigos de ello son estos muros de piedra que se encuentran por doquier. Hoy permanecen “olvidados” pero no por ello dejan de estar integrados en el paisaje, siendo además, un importante refugio de muchas especies de pequeños animales como invertebrados o ciertos vertebrados y vegetación de rocalia, como musgos y helechos.
Elke 2014-0-05

 

Serpenteando por la ladera llegamos a un nuevo claro. Allí al fondo del valle sigue el pantano brillando a la luz de la mañana, y surge Gorráiz (de Arce). Unos buitres nos dan la bienvenida al paso y una vaquería nos indica que hay que seguir la pista. Al llegar a un cruce encontramos un poste indicador con la referencia a la ruta que seguimos. A partir de aquí comienza la última ascensión del día.

 

Saia. Siempre nos invitn a seguirles con la mirada.  Elke 2014-10-05

Saia. Siempre nos invitan a seguirles con la mirada.
Elke 2014-10-05

El ascenso comienza como otros tantos: el paisaje abierto y oromediterráneo típico de esta zona: aladiernos, enebros, genistas, rosas, algún ribazo descarnado, pequeñas repisas herbáceas,… todo ello procedente de la degradación del bosque y el abandono de terrenos de cultivos que en otra época fueron vitales para la supervivencia del pueblo. Sin embargo pronto nos encontramos con la antesala del hayedo: un Rhamnus alpina nos da la bienvenida. Ni sé hace cuanto que no lo distingo en el bosque.

La primera vez que me presentaron el Rhamnus alpina me lo llamaron "haya falsa". Su corteza es muy parecida, pero algo más oscura y "polvorienta"; así como sus hojas que tienen una nerviación más marcada. En cambio sus flores y su fruto, que son unas bayas que en nada recuerdan a los hayucos, son sus más claros difrenciadores. Elke 2014-10-05

La primera vez que me presentaron el Rhamnus alpina me lo llamaron “haya falsa”. Su corteza es muy parecida, pero algo más oscura y “polvorienta”; así como sus hojas que tienen una nerviación más marcada. En cambio sus flores y su fruto, que son unas bayas que en nada recuerdan a los hayucos, son sus más claros diferenciadores.
Elke 2014-10-05

La pendiente en la pista forestal se va acentuando. Nos acompañan los trinos y reclamos de páridos, mirlos y currucas. No podemos verlos, pero conforman un gorjeo continuo que inunda el hayal. Comparado con esta algarabía, el paseo por los pinares era alarmantemente sordo. Al llegar a un recodo abandonamos la pista para continuar por un sendero. Ahí comienza lo duro de la ascensión. El sendero es muy empinado y gracias a estos días el suelo está firme. No quiero ni pensar como sería la subida con un terreno tan compactado y arcilloso, con las hojas de las hayas por el suelo si estuviera húmedo.

¿En medio de un hayedo y una cuesta impresionante un pequeño espacio subcircular plano? Generalmente este tipo de construcciones en nuestra zona son producto de la explotación del bosque para la generación de carbón vegetal. Otra vez en Nafarroa las hayas parecen jóvenes y de tamaño muy semejante. Cosas así sugieren que la explotación de este hayedo para carboneo fue con técnicas de matarrasa... Vista interior del hayedo, Elke 2014-10-05 Restos de una txondorra.

¿En medio de un hayedo y una cuesta impresionante un pequeño espacio subcircular plano?
Generalmente este tipo de construcciones en nuestra zona son producto de la explotación del bosque para la generación de carbón vegetal. Otra vez en Nafarroa las hayas parecen jóvenes y de tamaño muy semejante. Cosas así sugieren que la explotación de este hayedo para carboneo fue con técnicas de matarrasa…
Vista interior del hayedo, Elke 2014-10-05

Me quedo rezagado por que casi ni doy de mí. Sin embargo hay algo que es espectacular en el bosque. Es un hayedo con boj muy abierto, también se han hecho operaciones de ¿”limpieza”? y de vez en cuando una roca pone un toque “zen” en el mismo. Pero llama la atención la riqueza de los helechos que lo habitan. En los muros de piedra de los pastizales había muchos Asplenium: A. ruta-muraria, A. ceterach, A. adiantum-nigrum, A. trichomanes,… Polypodium sp… pero aquí además empezamos a encontrarnos Polystichum, Asplenium officinale y A. fontanum Entre resuello y resuello disfruto de la presencia de estos supervivientes. No hay duda que la humedad se agarra de una forma especial a esta peña.

Asplenium ceterach. Doradilla. Es un helecho que aguanta bien las condiciones secas. Lo encontramos acompañando a A. trichomanes en los muros de piedra. Elke 2014-10-05

Asplenium ceterach. Doradilla. Es un helecho que aguanta bien las condiciones secas. Lo encontramos acompañando a A. trichomanes en los muros de piedra.
Elke 2014-10-05

 

Polypodium. También es un helecho que acepta condiciones de sequedad temporal, y que se recupera con facilidad de las crisis hídricas. Se los encuentra entre las rocas, muros y como epifítos en los árboles. Elke 2014-10-05

Polypodium. También es un helecho que acepta condiciones de sequedad temporal, y que se recupera con facilidad de las crisis hídricas. Se los encuentra entre las rocas, muros y como epifitos en los árboles.
Elke 2014-10-05

 

Asplenium scolopendrium. Lengua de ciervo. Es un helecho que requiere de ambientes más húmedos. Puede vivir en el suelo o sobre las rocas. le encontramos dentro del hayedo. Elke 2014-10-05

Asplenium scolopendrium. Lengua de ciervo. Es un helecho que requiere de ambientes más húmedos. Puede vivir en el suelo o sobre las rocas. le encontramos dentro del hayedo.
Elke 2014-10-05

 

Asplenium fontanum. Estaba sobre las rocas más altas dentro del hayedo. Fue una alegria encontrarle, pues nunca tuvimos el placer de ser presentados con anterioridad. Elke 2014-10-05

Asplenium fontanum. Estaba sobre las rocas más altas dentro del hayedo. Fue una alegría encontrarle, pues nunca tuvimos el placer de ser presentados con anterioridad.
Elke 2014-10-05

Llegamos a un cruce. Nos indica la senda hacia el Elke y hacia su “hermano” Pausaran (1.267 m.). Como mis compañeros están apunto de abandonar el bosque, continúo sin apenas detenerme.

En un lugar del hayedo la ruta se bifurca. Aún tengo curiosidad de como es el camino para llegar al Pausaran. Elke 2014-10-05

En un lugar del hayedo la ruta se bifurca. Aún tengo curiosidad de como es el camino para llegar al Pausaran.
Elke 2014-10-05

Por fin las hayas dejan paso, sin transición al lapiaz de la cima. Allí me esperan. La cima es un lapiaz áspero, cubierto por bojes que sobrepasan la altura de una persona a tramos. Hace un día soleado, sin demasiada temperatura y se agradece que no haya viento.

Vista del Pausaran desde la cima del Elke. A pesar de ser un monte más bajo, eso de no saber por dónde puede estar el camino hasta su cumbre, es un aliciente. Quizás haya otra oportunidad... Elke 2014-10-05

Vista del Pausaran desde la cima del Elke. A pesar de ser un monte más bajo, eso de no saber por dónde puede estar el camino hasta su cumbre, es un aliciente. Quizás haya otra oportunidad…
Elke 2014-10-05

La vista es preciosa, y comienza la letanía de montes y picos. Me siento un inculto por no poder disfrutar de su entusiasmo. Pero mi cabeza tiene poca retentiva y salvo algunos en particular no los recuerdo: Ainie, Orhi, La Mesa, … pregunto por la abaurreas, “esos montes que parecen pan cortado en rodajas”. Mirando al sur me identifican Izaga, el camino que hice la primera vez con ellos, Se ve parte del cinturón de Pamplona y comentan Aralar, Ezkaba, el Cabezón de Etxauri,…. Fue muy significativo: todos los montes iban despejándose con el paso del tiempo, luciendo sus mejores galas, todos, menos la zona de Orreaga-Roncesvalles, dónde las nubes, la niebla y la lluvia se mantuvieron todo el tiempo.

Comimos mirando al sur, mientras las chovas piquirrojas y piquigualdas nos miraban desde la distancia.

Después de retomar fuerzas, continuamos nuestro periplo. Nos despedimos de la Cima, no sin antes echar un último vistazo a la Sierra del Labia y la cima de enfrente. Forma una herradura dentro de la cual hay un valle, rodeado de rocas escarpadas. Es una imagen curiosa, ¿Quizás una dolina? ¿Un diapiro? Un paisaje espectacular.

Cima del Larrogain (1.277 m) desde el Elke, con su espectacular herradura. Elke 2014-10-05

Cima del Larrogain (1.277 m) desde el Elke, con su espectacular herradura.
Elke 2014-10-05

Tras salir del lapiaz bojarral de la cima, nos encontramos en el hayedo en el descenso. Es casi tan laborioso como la subida por el tema de proteger las rodillas, de tal forma que me regaló tres días de agujetas después. En el descenso no se oía ni una ave, “es la hora en la que descansa la naturaleza y se toma una siesta” me dice uno de mis acompañantes. Al llegar a la pista forestal ya podemos ir más tranquilos y bajamos por ella hasta que nos encontramos con una senda que nos ataja una amplia curva.

En ese momento entramos en contacto con la vegetación oromediterránea y el paisaje vegetal procedente de la degradación del bosque. Opino que en su día debió haber un quejigal. Otra de las sorpresas que nos aguardan en este momento es encontrarnos, por fin, con un pico real que nos sale al paso sobrevolándonos. Mis compañeros tienen ganas de ver a este ave de vuelo ondulado y voz particular, (por algo la primera vez que me lo presentaron fue como picarrelinchos). Las tarabillas comunes y las alondras comunes son las protagonistas aladas de este espacio abierto.

 

Otra visión del paisaje oromediterráneo. Esta vez, de nuevo, una colección de teselas componen todas las fases de la recuperación, o degradación (según como se mire) del bosque original: desde las cárcavas excavadas por los torrentes, las terrazas herbosas, los matorrales de baja altura, los matorrales altos, los árboles dispersos, y al final el bosque. Elke 2014-10-05

Otra visión del paisaje oromediterráneo. Esta vez, de nuevo, una colección de teselas componen todas las fases de la recuperación, o degradación (según como se mire) del bosque original: desde las cárcavas excavadas por los torrentes, las terrazas herbosas, los matorrales de baja altura, los matorrales altos, los árboles dispersos, y al final el bosque.
Elke 2014-10-05

El regreso iba a ser un paseo suave por la carretera de unos 8 km. Podría parecer un regreso demasiado aburrido, pero siempre te encuentras algo que te llama la atención. Así, al llegar a un paso canadiense nos encontramos con una culebra muerta. Es una culebra lisa europea, un ofidio totalmente inofensivo víctima de un certero garrotazo en la cabeza y de la ignorancia a partes iguales. Es lamentable una acción gratuita como esta, alguien que con “buenas intenciones” y una alta dosis de desconocimiento, también a partes iguales, vengue un ataque, quizás jamás realizado, sobre un inocente.

Culebra lisa europea (Coronella austriaca). Víctima de un certero golpe en la cabeza. El desconocimiento del mundo de los ofídios hace que demasiadas veces sean masacradas por "bien intencionadas personas". 130 casos anuales en todo el estado, con menos de 1% de mortalidad. Podría ser más interesante educar sobre el reconocimiento y la forma de evitar a los ofididios potencialmente peligrosos frente al genocidio indiscriminado de cualquier reptil ápodo. Elke 2014-10-05

Culebra lisa europea (Coronella austriaca).
Víctima de un certero golpe en la cabeza. El desconocimiento del mundo de los ofidios hace que demasiadas veces sean masacradas por “bien intencionadas personas”. Con 130 casos de mordeduras anuales en todo el estado, con menos de 1% de mortalidad, podría ser más interesante educar sobre el reconocimiento y la forma de evitar a los ofidios potencialmente peligrosos frente al genocidio indiscriminado de cualquier reptil ápodo.
Elke 2014-10-05

Avanzando un poco más pasamos por un observatorio de aves. La caseta de madera está cerrada y en un buen estado, lo que no sé muy bien es el destino de la misma. Hay unos paneles de aves migratorias, y aunque mis compañeros ya me habían hablado de ella, parece que no se encuentra entre las más populares de los ornitólogos.

 

A lo largo de la carretera describimos una vuelta alrededor del Pasauran. Vuelve a impresionar la riqueza del paisaje vegetal salpicado por distintos tonos de verdes: en la cima, el hayedo, al pie un bosque mixto que asciende buena parte desde el arroyo que lo bordea. No logro identificar sus componentes, pero los fresnos componen una parte importante de él. Y por supuesto, que no falte la banda del pinar, bien reconocible.

El Pausarán con su bandas de delimitación arbórea, claramente definidas por la presencia del pinar que se muestra más oscura. Abajo la mezcla de bosque de ribera y otras especies de suelos más húmedos y profundos, arriba la banda del hayedo, y sobre ella la roca pelada de la cima. Imizcoz 2014-10-05

El Pausarán con su bandas de delimitación arbórea, claramente definidas por la presencia del pinar que se muestra más oscura. Abajo la mezcla de bosque de ribera y otras especies de suelos más húmedos y profundos, arriba la banda del hayedo, y sobre ella la roca pelada de la cima.
Imizcoz 2014-10-05

Al llegar a Imizcoz nos apartamos para que pase el único vehículo con el que nos encontraremos en la ruta.

Tiene una pequeña iglesia, con un cementerio minúsculo en su pared SO, respaldado por una virgen que tiene fecha del siglo XVIII, pero por sus características podría pasar por románica.

 

Iglesia de Imizcoz con su pequeño cementerio adosado al SW. Imizcoz 2014-10-05

Iglesia de Imizcoz con su pequeño cementerio adosado al SW.
Imizcoz 2014-10-05

 

Curiosa representación de la virgen con niño fechada. Imizcoz 2014-10-05

Curiosa representación de la virgen con niño fechada.
Imizcoz 2014-10-05

De nuevo las vistas de los farallones de Labia parecen la proa de un barco. No dejan de ser impresionantes.

 

Por la carretera un guiño al pasado de mar interior donde se forjaron estos montes, por la aparición de un aporte ferroso de un delta fluvial…

 

Paleodesembocadura de un antiguo y olvidado río en el mar interior donde se forjaron estas montañas. Los colores rojizos representan aportes de hierro, pero ese color en las margas indica un proceso sedimentario de origen continental. Imizcoz 2014-10-05

Paleodesembocadura de un antiguo y olvidado río en el mar interior donde se formaron estas montañas. Los colores rojizos representan aportes de hierro, pero ese color en las margas indica un proceso sedimentario de origen continental.
Imizcoz 2014-10-05

 

A nivel de insectos también tuvimos una pequeña representación:

Timarchia teebricosa. Corretea por el suelo y las piedras de los espacios abiertos. Elke 2014-10-05

Timarchia tenebricosa. Corretea por el suelo y las piedras de los espacios abiertos.
Elke 2014-10-05

Mantis religiosa. Elke 2014-10-05

Mantis religiosa.
Elke 2014-10-05

 Ephippiger ephippiger. Elke 2014-10-05

Ephippiger ephippiger.
Elke 2014-10-05

En fin, unos 17 km de caminata suave, salvo la ascensión y su bajada, que os recomendaría.

Agradecimientos: Para comenzar a mis compañeros de salida por proponer un lugar tan interesante. A la sociedad de ciencias Gorosti, a los responsables de sus Foros, y muy especialmente a jose, pantxozuazu, magoni, Óscar Pérez de Andueza, Carmen Montoro, i.indurain y Luis García Bona por su colaboración e inestimable ayuda en la identificación de los protagonistas de esta historia.

Muchísimas gracias a todos,

Para ubicaros (y os recomiendo perderos por la imagen):

 

Fecha: 2014-10-05

Climatología: Al principio nuboso con niebla, que despejó a media mañana.

Temperatura: 14-19 C

Recorrido 17 km

Dificultad baja, salvo la ascensión y descenso al Elke.

 

 

Artistas invitados:

Garza real: lertxun hauskara, garza real, bernat pescaire, grey heron, Ardea cinerea, Linaeus 1758.
Lavandera cascadeña: bustanikara horia, lavandeira real, cuereta torrentera, grey wagtail, Motacilla cinerea, Tunstall 1771.
Andarríos chico: kuliska txikia, bilurico das rochas, xivitona, common sandpiper, Actitis hypoleucos, Linaeus 1758.
Jilguero: karnaba, xilgaro, cardenera, goldfinch, Carduelis carduelis, Brisson 1760
Pinzón vulgar: txonta arrunt, pimpín común, pinsà comú, chaffinch, Fringilla coelebs, Linaeus 1758.
Pardillo común: txoka arrunta, liñaceiro común, passarell comú, linnet, Carduelis cannabina, Linaeus 1758.
Urraca: mika, pega común, garsa, magpie, Pica pica, Linaeus 1758.
Mirlo común: zozoa, merlo común, merla, blackbird, Turdus merula, Linaeus 1758.
Carbonero común: kaskabeltz handia, ferreiriño real, mallerenga carbonera, great tit, Parus caeruleus, Linaeus 1758.
Herrerillo común: amilotx urdina, ferreiriño azul, mallerenga blava, blue tit, Parus caeruleus, Linaeus 1758.
Herrerillo capuchino: amilotx mottoduna, ferreiriño cristado, mallerenga emplomallada, crested tit, Parus cristatus, Linaeus 1758.
Arrendajo común: eskinosoa, gaio común, gaig, jay, Garrulus glandarius, Linaeus 1758.
Curruca capirotada: txinbo kaskabeltza, papuxa das amoras, tallarol de casquet, blackcap, Sylvia atricapilla, Linaeus 1758.
Curruca cabecinegra: txinbo burubeltza, papuxa cabecinegra, tallarol capnegre, sardinian warbler, Sylvia melanocephala, Gmelin 1789
Zorzal común: birigarro arrunta, tordo común, tord comú, song thrush, Turdus philomelos, Brehm 1831
Buitre leonado:sai arrea, voitre común, voltor comú, griffon vulture, Gyps fulvus, Hablizl 1783
Chova piquirroja: belatxinga mokogorria, choia biquivermella, galla de bec vermell,chough, Pyrrhocorax pirrhocorax, Linaeus 1758.
Chova piquigualda: belatxinga mokohoria, choia biquiamarela, galla de bec groc, alpine chough, Pyrrhocorax graculus, Linaeus 1766.
Pico real: okil berdea, peto verdeal, picot vert, green woodpecker, Picus viridis, Linaeus 1758.
Tarabilla común: pitxartar burubeltza, chasco común, bitxac comú, stonechat, Saxicola torquata, Linaeus 1766.
Alondra común: hegatxabal arrunta, laverca común , alosa vulgar, sky lark, Alauda arvensis, Linaeus 1758.

 

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Acerca de ornitologia desde la ventana

Sólo soy una persona más de esas que ves por la calle. No deberías darte cuenta que estoy a tu lado, puesto que mi mediocridad es mi bandera identificativa. Si aún así quieres ponerte en contacto conmigo puedes hacerlo en ornitologiadesdelaventana@gmail.com
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Una respuesta a Elke mendia

  1. Joserra dijo:

    Estupendo reportaje tanto descriptivo, narrativo o fotográfico
    Joserra

    Me gusta

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