La jungla sonora: invierno 2014-15 (I)

Con la llegada de los días cortos, oscurece enseguida por la tarde. Pero con el cambio horario este proceso se acentúa especialmente. Por ello ir al campo en estas fechas a partir de las 19:00 (Zulú + 1) deja de ser una actividad visual.

Esta vez creo que podemos comenzar con el concepto de continuidad, ya vamos a por la tercera temporada y nos apoyamos en los recuerdos de las pasadas, sobre todo con la abundancia de micromamíferos herbívoros que dejamos en la anterior, por la ausencia de depredadores. Pero tras los meses estivales y una época de cría, nos queda aguardar a las sorpresas que nos esperan, a intuir que es lo que habrá ocurrido.

Aún así la tarde de la “inauguración”, tenía unas condiciones interesantes: ausencia de viento, tiempo seco y cielo despejado, luna en cuarto creciente y mucha luminosidad. Por ello iba caminando muy motivado seguido por mi sombra, una sombra alarmantemente nítida. Sin embargo mientras ascendía me daba cuenta que el color de mi atuendo, que se camuflaría bien en paisaje diurno entre las hierbas secas, destaca demasiado en el fondo.

Aún casi sin salir del pueblo un murmullo entre la maleza me hizo pararme en seco. La verdad es que tenía toda la pinta de poder ser un gato. Tan cerca de las casas parece casi obligado.

En estas fechas los quejigos aún tienen demasiadas hojas y demasiadas bellotas también. Durante el trayecto en que se cruza por el bosquecillo, los chirridos de grillos y cigarras parece que son capaces de tapar los ruidos del tráfico, de los ladridos de los perros y de otros sonidos de la población. De vez en cuando se oye el rumor de una bellota que choca contra las hojas reiteradamente hasta caer al suelo y rodar por él. Es difícil discernir entre el murmullo de las bellotas y el de los pequeños roedores.

Cuando decido que ya he caminado lo suficiente para comenzar a buscar un escuchadero. Aprecio que la vegetación no ha crecido tanto como en la temporada anterior. Es más cómodo ascender por la ladera, pero al llegar al bosque me encuentro con una maraña de zarzas muy superior a lo que suponía, aún así logro encontrar una buena tribuna sobre el valle.

A poco de sentarme unos sonidos sordos surgen de la maleza a pocos metros a mi derecha. Parece un animal de tamaño mediano. Algo le empuja a tirar de unas ramas con hojas que rozan y se agitan contra la maraña de los matos.

Esta vez el sonido de las bellotas y los grillos son la banda sonora y hasta parece que el tránsito de los camiones ha cesado. Mientras me acomodo miro hacia arriba. Es una cusiosa sensación ver un cielo alumbrado por la luna mientras las hojas la tamizan y la atenúan. En un momento así no esperas que algo te sobrevuele. Parece que todavía hay murciélagos activos en los alrededores.

De improviso algo parecido aun ladrido rompe la oscuridad. Se repite. Hay pocas dudas. Es un perro ladrando desde lo alto de la ladera. Un lugar anómalo para estas horas. La respuesta es una colección de carreras desenfrenadas ladera abajo. Al menos se distinguen cuatro. Es curioso pensar que los ladridos desde el fondo del valle no producen ningún efecto en la escucha, pero un perro que está alto pero que ladra lejos ocasiona una desbandada de pánico.

Son unas carreras de animales medios, quizás liebres o conejos, van demasiado rápido y por demasiado tiempo…

El can se hace constar durante algunos minutos, pero poco después los que huyeron vuelven a hacerse notar, incluso mi “invitado” de la derecha.

Intento poner el móvil con función de grabadora. Es intimidante como se ve la luz de la pantalla, pero lo más increíble es que los generadores de sonidos ni se inmutan por las luces. ¿Será por que los focos de los coches rayan el bosque?

Ni las llamadas de los whatsapps, ni mi presencia, ni nada de lo que hiciera parecía molestarles. Intenté poner la grabadora varias veces, pero por alguna circunstancia de manejo con torpeza de un instrumento no queda ninguna referencia de semejante concierto.

 

En otra ocasión quizás…

 

Fecha 2014-10-25

Hora 19:00-20:00

Iluminación: muy buena, luna en cuarto creciente en una noche despejada, estrellada. Sin viento.

Temperatura: 16-14 ºC

 

 

La Jungla Sonora es un programa de Radio Euskadi dedicado a esa cultura que no aparece en los grandes medios, especialmente musical. El nombre de esta serie de entradas es un pequeño homenaje.
Gracias.

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Acerca de ornitologia desde la ventana

Sólo soy una persona más de esas que ves por la calle. No deberías darte cuenta que estoy a tu lado, puesto que mi mediocridad es mi bandera identificativa. Si aún así quieres ponerte en contacto conmigo puedes hacerlo en ornitologiadesdelaventana@gmail.com
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