Emboscada en la hierba

Nunca se tiene el ojo lo suficientemente avizor para percatarse de todo lo que nos rodea; sin embargo, la casualidad y la suerte pueden darnos agradables sorpresas. Mientras buscábamos las primeras orquídeas de la temporada, algo que parecía un insecto recorría una de las flores. ¿Quizás un desconocido polinizador? Tenía 4 patas traseras que se aferraban con fuerza mientras parecía que dos patas delanteras sujetaban desesperadamente algo.

Acababa de aparecer entre la hierba, pero ya estaba su estilete clavado profundamente en su presa.
Ezkidi 2019 03 31

Lo primero que apareció en nuestras mentes fue una mantis, quizás un juvenil, sin embargo, al verlo con más detalle apareció algo que era mucho más siniestro: la boca no comenzaba en unas poderosas pinzas masticadoras, si no en un afilado estilete.
A grandes rasgos, ya teníamos el orden de nuestro protagonista: era un hemíptero.
Los hemípteros son un grupo muy numeroso. Se le estiman unas 85.000 especies conocidas ¡a saber cuantas más quedan por conocer! Es uno de los más importantes, pero a pesar de ello son bastante desconocidos entre el público.

Ha conseguido aferrar a la oruga con sus patas delanteras mientras se sujeta con el cuarteto de atrás. Quizás seamos muy susceptibles, pero hay algo en esa mirada que parece que vigila a la cámara.
Ezkidi 2019 03 31

Los hemípteros tienen, entre otras, una característica común en su forma de alimentación. Poseen un estilete, llamado rostro, que es una aguja por la que “sorben” fluidos. Estos pueden ser de origen tanto animal como vegetal, que la diversidad da para mucho. Y entre ellos hay chupadores de sabia, “carroñeros” y cazadores activos. Algunos de los más conocidos son las cigarras, los remeros y zapateros, los chiches, …
Todos ellos son sorprendentes, pero algunos pueden llegar a ser fascinantes, y entre estos, las llamadas “chinches asesinas” pueden darnos buenos revolcones emocionales. Y la protagonista de esta historia es una larva del género Rhynocoris.

La larva de Lasiocampa parece totalmente inerme, mientras nuestra cazadora pretende buscar un lugar más “tranquilo” fuera del campo del objetivo.
Ezkidi 2019 03 31

Rhynocoris es un género bastante extendido por el hemisferio norte de chinches asesinas. Pertenecen a la familia Reduviidae, familia a las que pertenecen algunos géneros, pocos, que chupan la sangre a vertebrados y a humanos. Estos no tienen relación directa con los chinches de las camas (Cimex lecturalius), aunque algunas especies de nuestro entorno pueden afectar a humanos y ser vectores para ciertos patógenos como Trypanosoma cruzii, responsable de la enfermedad de Chagras.

ynocoris está también en un estado larvario. Se reconoce por el par de alas aún no funcionales que porta en su dorso.
Ezkidi 2019 03 31

Rhynocoris son cazadores activos. Y tienen un arsenal dispuesto a ser unos de los predadores más eficaces de nuestro entorno. Utilizan su primer par de patas como sistema de sujeción para sus presas. Tienen una serie de garfios que les permiten aferrarse fuerte y tenazmente, ya que, aunque muchas veces nos parezcan lisas, las superficies de los insectos están llenas de pelos y otras estructuras que pueden ayudarles en su captura.
Otro de sus “ases” ocultos son sus patas traseras, que como ya se ha comentado anteriormente, permiten anclar al cazador para facilitar un manejo cómodo de su cuerpo y del de su presa.

Atrapada sin escapatoria.
Ezkidi 2019 03 31

Pero sin duda, lo más inquietante es su sistema de nutrición. Clavan su estilete en el cuerpo de su captura. No sólo ayuda a sujetar y aferrarse a su comida, sino que además le inyecta una serie de sustancias que lo que hacen es predigerir y licuar el interior de su cuerpo. Las enzimas, los tóxicos y demás componentes permiten convertir todo el cuerpo en una “sopa” nutritiva lista para ser tomada en “pajita”; todo ello mientras que su caparazón externo sirve de “vasija”. Es por ello que conviene mantenerse al resguardo de su picadura, ya que, aunque es poco probable, el dolor está garantizado, y quizás la reacción alérgica.

Con la larva totalmente inerte es difícil imaginar el estado del interior de su cuerpo. De mientras el exoesqueleto mantiene la forma original, mientras va comenzando el festín.
Ezkidi 2019 03 31

Todo ello nos genera cierta empatía por los insectos en su mundo. Parece un lugar terrorífico, donde lo inquietante llega hasta el mismo límite de nuestros sentidos.

PD: la oruga podria ser de Lasiocampa trifolii

Gracias a magoni y a jose por ayudarnos a descubrir algunas pequeñas maravillas como esta.

Ante la perspectiva de ser devorado vivo mientras te mastican poco a poco, o a esperar a convertirte en un sorbete… no está muy clara cual es la mejor opción para la presa. Parece que tiene alguna ventaja tener una talla miles de veces mayor.
Ezkidi 2019 03 31

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Acerca de ornitologia desde la ventana

Sólo soy una persona más de esas que ves por la calle. No deberías darte cuenta que estoy a tu lado, puesto que mi mediocridad es mi bandera identificativa. Si aún así quieres ponerte en contacto conmigo puedes hacerlo en ornitologiadesdelaventana@gmail.com
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Una respuesta a Emboscada en la hierba

  1. Joserra dijo:

    Buenísimo, Xabi. ¡Qué detallada y amena información!

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